La mayoría de las tiendas empieza con un solo proveedor. Al cabo de un año tiene cinco y el catálogo se ha convertido en un almacén de duplicados: el mismo producto dos veces, cada uno con un precio, un nombre y una disponibilidad distintos. El cliente no sabe cuál comprar y el comparador puede penalizarle por ofertas duplicadas.
1. Unifique los campos
Cada proveedor llama a las cosas de forma distinta: PRODUCTNAME, title, nazev. El primer paso es mapear todos los feeds a un único estándar: nombre, descripción, EAN, referencia, fabricante, precio, stock, imágenes y parámetros. Cuidado con la codificación de caracteres y con los precios con coma decimal o con la divisa en el texto.
2. Una por EAN, pero con cuidado
El EAN es la clave más fiable para unir el mismo producto de distintos proveedores. Sin embargo, algunos proveedores usan un solo EAN para toda una serie (por ejemplo, todas las medidas de anzuelo). Estos EAN compartidos hay que detectarlos y no unir por ellos; de lo contrario, diez medidas se convierten en un solo producto.
3. Defina el orden de los proveedores y la disponibilidad
Cuando varias fuentes ofrecen un producto, decida cuál gana. Una regla probada: el stock propio tiene prioridad y después el proveedor con el plazo de entrega más corto. Si un producto no lo tiene usted en stock pero el proveedor sí, márquelo como «en stock en el proveedor» con un plazo de entrega realista. Nunca envíe a la tienda como propia la cantidad que tiene en stock el proveedor.
4. Categorías según su árbol
Las categorías de los proveedores no coinciden entre sí. Mapéelas a su árbol por grupos y compruebe que los grupos son homogéneos. Lo explicamos con más detalle en el artículo sobre categorías.
5. Automatice las actualizaciones
Los precios y el stock cambian cada día. Una importación puntual no basta: hay que descargar los feeds con regularidad, compararlos con el estado anterior y, si el número de productos cae de golpe, detener la salida antes de que desaparezcan cientos de productos de la tienda.